abrí cajas que estaban cerradas de la última mudanza. la mayoría tenía cosas de la cocina y libros. había una con cuadernos viejos, apuntes de letras, de francés y las primeras clases de guitarra. encontré la carta de mi viejo que no me gusta leer. una foto en la casa de aida de la época del taller de literatura, un cd de millencolin y una banda de papeles escritos. es un proceso extraño leerse después de unos años. desconocerse. otra cosa. una mezcla de vergüenza y ternura. creo que el tiempo nos ablanda la mirada, en el buen sentido. en el único sentido posible en realidad. también caigo en la cantidad de cosas que abandoné y sigo abandonando. ideas, personas, obras de teatro pretenciosas. me divertí un poco haciendo una selección de esas hojas, fue como elegir qué parte de mí quiero conservar y con el resto hacerme bollos de papel.